miércoles, 13 de marzo de 2013

Madison Scott · Capítulo ~4~


Le comento todo el rollo del casting y como va a ser formar parte de la compañía a mi madre y a esta le parece buena idea. Además al final del guión hay un papel en el que se indica todo el funcionamiento de la compañía y, que los padres de los menores de edad deben firmar. Mi madre lo firma encantada de que por fin halla conseguido cumplir mi sueño.
Para los primeros ensayos tendremos que alojarnos en una especie de apartamento en las afueras para que quede céntrico para todos los actores. Para no dejar de estudiar tendremos un profesor particular para todas las materias y la compañía se hace cargo de darnos dinero para la comida. Estas cosas me parecen bien. Por lo visto nos tendremos que mudar el próximo fin de semana y tener chapado el guión al menos hasta la página 30. Puedo hacerlo hasta dormida.
Cuando termino de hablar con mi madre subo a mi cuarto y me tumbo en la cama. Noto algo debajo de mi espalda y me doy cuenta de que es la nota de Zack. Entonces me acuerdo del mensaje que al final no le enviara. Cojo mi móvil, ya he gravado el número en mi lista de contactos a si que me decido a mandarle un mensaje. Tomo el móvil pero me quedo en blanco y no sé que decirle, a si que se me pasa por la cabeza la idea de llamarle. Le doy al botón de llamar y suenan tres tonos - los justos para que una persona  pueda cojer el móvil e identificar el número - antes de escuchar su cautivadora voz.
-Quien es?
-Hola Zack.
-Alison?
-Madison- carcajada.
-Menos mal, creía que ya no me llamarías.
-No lo habría hacho de no meterme las manos en los bolsillos.
-Tenía que dejártela en el bolsillo, si te diera mi número delante de tu novio seguro que se habría enfadado.
-Es Josh, y no le parecería mal.
-No, y por eso me miró de aquella manera solo por saludarte en el casting.
Silencio. No sé que decir, sus argumentos son ciertos.
-Lo siento no he debido de decir eso. - es el quien rompe el silencio.
-No, si tienes rezón se ha comportado como un auténtico estúpido y debería haberle dicho algo.
-No en serio si... Si es normal que se sienta celoso. Una chica tan guapa y a la vez tan fría es dificil de encontrar.-risa.
-Fría?
-Si, fría. Deberías intentar sonreir más y con más comnvnción cuando lo haces. Serás actriz y todo lo que quieras pero cuando te ríes se nota muchísimo que finges.
-Eso no es cierto.
-Si lo es.
-Te digo que no.
-Lo que tú digas entonces.
-Bien.
-Bien.
Otro silencio.
-Bueno, creo que tengo que colgar ya.- digo.
-Vale pero antes de que lo hagas, espero que beses bien.
-¿Como?
-Por lo de la obra, ya sabes.
-A Josh no le vá demasiado la idea de que nos tengamos que besar en la obra.
-Me lo imaginaba, pero eso es problema vuestro.
-Lo sé. Cuelgo Zack.
-Vale Ali.
-Madison!
-Madison.
-Adios.
Cuelgo. No sé lo que tiene este chico que me encanta. Me siento bien al hablar con el. Me siento cómoda.
Escucho un ruido a mis espaldas. Es la puerta. El pomo dorado se gira lentamente y una figura asoma por la puerta.
-Hola cielo.
-Ola Josh.
Josh entra y cierra la puerta intentando no hacer demasiado ruido. Se acerca a donde estoy y se sienta en la cama a mi lado.
-Que tal?
Me besa.
-Muy bien y tu?
-Genial. Tu madre ha firmado el papel no?
-Si, por lo que veo la tulla también.
-Claro. No te parece maravilloso? Nuestro sueño cumplido.
-Si, maravillosamente perfecto.
Le sonrío, esta vez mi sonrisa es sincera. Me toma la mano.
-Tu si que eres maravillosamente perfecta.
-Tu si que eres maravillosamente perfecto.
Nos besamos. Esta vez el beso es largo. Pero como en la mayoría de nuestros besos, yo no siento nada. No sé porque, pero no siento nada. No le quiero decir nada, somos amigos desde toda la vida, ahora más que amigos y no quiero romper nuestro vínculo después de tantos años. El beso termina.
-Oye Mad... Respecto a lo del beso... Debes perdonarme, yo...
-No te preocupes, te comprendo, no hace falta que te disculpas
-Insisto, lo siento.
-Estas perdonado.
Toda nuestra conversación tiene un tono triste y apagado por razones desconocidas para mí.
-Te quiero. -me dice serio.
-Lo sé.-contesto fingiendo una pequeña sonrisa que no aguanta demasiado en mi cara.
-Lo sabes?
-Claro, me lo repites constantemente.
-Pues tú a mi no demasiado.
-Lo siento. Te quiero.
Orto beso. Me levanto y le tomo de la mano. El también lo hace y caminamos hasta la puerta de mi habitación. Bajamos las escaleras y nos vamos a la cocina, donde nos sirvo un vaso de zumo de naranja para cada uno y unas galletas, no es una merienda demasiado propia para unos chicos de dieciseis años, pero me gusta. Lo prefiero a beber alcohol y meterme cosas raras.
-Y a que has venido?
-Acaso hay que querer algo para querer ver a tu novia?
-Eso me suena. -digo entre risitas.
-No, en serio, era para ver si ensayábamos las escenas en las que salimos juntos.
-Como en los viejos tiempos.
-O no tan viejos tiempos.
-O no tan viejos tiempos.-repito
Terminamos de merendar o como se quiera llamar y subimos a mi cuarto, donde ensayamos hasta aproximadamente las ocho de la tarde. Después Josh se marcha a cenar a su casa. No entiendo porque cenamos a las ocho y media, en Europa lo hacen mas tarde. Ceno con mis padres unas chuletas de cerdo a la plancha con puré de patata y garbanzos. Después me voy a la cama. Me pongo mi pijama y me meto en la cama. Cuándo estoy a punto de dormirme un pitido me despierta,es mi móvil. Lo miro enfadada y resoplando y lo cojo. La luz de la pantalla me molesta en los ojos y le bajo el nivel de brillo. Mucho mejor. Es un mensaje de Zack.
"Podemos quedar algún día?"
Me asombro al leer estas palabras y no sé que contestar, a si que decido dejarlo para mañana, al fin y al cabo, supongo que comprenderá que estaba dormida

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